"me honra extremadamente decir que mi pan lo gano con el sudor de mi frente”
M Hernández
(El Labrador de más aire)
La esperanza en el hombro, encorvado en el
surco,
Sudorosa su frente, ancho su pecho noble.
Bajo el rescoldo vivo
de los soles de julio,
Forjando la mancera o conduciendo el yugo
El
hombre campesino se labra su sustento,
Abriendo las entrañas provisoras
del suelo
Con el hierro filoso que ha de
formar el útero
Donde ha de caer con ansia la semilla pequeña…
Con el
cuidado sumo de Madre diligente
Ha de hundir sus manos humildes en la
tierra
Con instintivo celo, como un ser primitivo,
Prodigándole abrigo a
su hijo nonato…
Luego cuando la siembra impregnada en el humus
Haya
yemado el brote y arraigado en el limo,
Bajo el sol de los días y el
relente en las noches
El ha de henchir sus ojos con brilloso contento,
Y
ha de elevar sus preces a las cumbres del cielo
Pidiendo a las jornadas
generosa clemencia.
Los aguaceros fuertes, los vientos indolentes
Han
de amainar su furia por la querida siembra…
Y allí bajo la fragua
quemante, sobre el suelo,
Con la azada en la mano, el músculo candente
Con su sueño incesante y su yugo porfiado
Contempla el campesino su
trabajo enorme.
Con quebrado resuello, goteando un sudor noble,
Así
siente el hombre jadear su heroico cuerpo
Afianzado a las raíces de los
agrestes zumos
Que refuerzan su instinto primitivo y rustico…
Con su
cara brillante, con su frente dichosa
Viendo en el surco fértil la
portentosa espiga
Centellear en los campos bajo el ígneo sol de oro.
Preñando la amplia tierra de una gloria fecunda.
El hombre de faz tosca
se sentara a la mesa
De su casa sencilla y dirá su plegaria
Y con sus
manos rudas partirá el alimento:
El pan de su trabajo, el fruto de su
esfuerzo…
*Diego Rivera Campesino cargando un guajolote, 1944
Oleo sobre madera, temple sobre masonite 36 x 28 cm.
Colección del Gobierno del Estado de Veracruz
Oleo sobre madera, temple sobre masonite 36 x 28 cm.
Colección del Gobierno del Estado de Veracruz
